¿Cuándo todo se volvió tan oscuro?
¿Cuándo dejamos de creer en los pequeños milagros?
¿Cuándo todo se nubló?
Las promesas sonaban falsas, la realidad pesaba cada día más y la esperanza hacía tiempo que había volado a tierras demasiado lejanas.
Pasos cansados,
pequeños pasos sin rumbo,
sin nadie a quien seguir y por nadie seguidos,
los pasos perdidos
son pasos sin camino.
Amanece y sigue siendo noche,
la luz lucha por abrir una brecha
pero es ardua tarea
cuando no hay quien la busque.
Acabará la noche
¿pero quién quedará
para ver el día?
Susana Lagares
No hay comentarios:
Publicar un comentario