lunes, 9 de septiembre de 2013
MADRID 2020
Desde el sábado no paro de oir en los medios de comunicación lo decepcionados que estamos todos los españoles por la eliminación de la candidatura olímpica, pero lo cierto es que en la calle, entre amigos, en cualquier local no se vive esa supuesta decepción.
Soy de familia madrileña y, por tanto, no creo que se me pueda acusar de acritud hacia Madrid, pero lo cierto es que, personalmente, no tenía ninguna ilusión en esa candidatura.
Los motivos son muchos: una crísis económica que, por mucho que nos quieran vender, no paliaría unas Olimpiadas, un proyecto que, pese al bombardeo mediático, no ha logrado traspasar ni siquiera las fronteras provinciales, una actitud triunfalista que rayaba la falta de respeto a las otras candidaturas...
Pero la peor imagen, la acusación vedada en todos los canales y emisoras de posibles oscuras maniobras contra "nuestra" candidata.
¿No va siendo hora de que al menos sean "campeones en la derrota" y dejen de ver "manos negras"?
sábado, 4 de mayo de 2013
Morir poquito a poco
Miras en tu interior y no queda nada de lo que te hacía ser como eras; poco a poco se fueron perdiendo las ganas, las ilusiones, los sueños...
Caminas por la vida pero no eres tú, sólo eres una sombra de tí que te recuerda constantemente lo que dejaste atrás.
Repasas tus errores y no comprendes como no te diste cuenta antes de que tu fín se acercaba, de que poco a poco perdías tu esencia y te convertías en... ¿en qué?... Ni tu misma lo sabes....
Sólo esperas que la agonía no se prolongue eternamente y que si has de desaparecer lo hagas de una vez por todas...
domingo, 31 de marzo de 2013
Tradiciones
No somos familia de muchas tradiciones, no mantenemos apenas costumbres de generación en generación, no cargamos con exceso de equipaje al pasar los años... Pero, sin embargo, hay dos o tres veces al año en las que nos reunimos y repetimos momentos que, increíblemente, son irrepetibles.
Ayer tarde fue una de esas ocasiones, cuatro generaciones conservando una de las pocas tradiciones que establecieron mis padres...
Unos padres en tierra extraña, provenientes de familias extrañas y sin tradiciones comunes; unos padres que debieron de crear sus propias tradiciones en una época de transición y ruptura con la tradición...
Unos padres que vieron como de las raíces que plantaron surgía un árbol con cinco ramas aparentemente separadas unas de otras, pero con un tronco común que ayer estaba presente.
Tal vez en eso consista la paternidad, en establecer unas raíces fuertes que sujeten el tronco y las ramas para que, en ocasiones sus hojas se rocen...
Ayer tarde fue una de esas ocasiones, cuatro generaciones conservando una de las pocas tradiciones que establecieron mis padres...
Unos padres en tierra extraña, provenientes de familias extrañas y sin tradiciones comunes; unos padres que debieron de crear sus propias tradiciones en una época de transición y ruptura con la tradición...
Unos padres que vieron como de las raíces que plantaron surgía un árbol con cinco ramas aparentemente separadas unas de otras, pero con un tronco común que ayer estaba presente.
Tal vez en eso consista la paternidad, en establecer unas raíces fuertes que sujeten el tronco y las ramas para que, en ocasiones sus hojas se rocen...
sábado, 9 de marzo de 2013
Saquito de pensamientos
No hay nada especial de
qué escribir, no hay prisas, no hay plazo para acabar…, tan solo,
un teclado y una página en blanco.
Mis dedos se comunican de
una manera extraña, casi mágica con mi mente. No me detengo a
corregir puntuación ni gramática…, tan solo escribo con el
corazón.
Es un momento especial,
no hay nadie alrededor, las hojas se mueven por el viento en una
extraña tarde de agosto; es un susurro suave y continuo que, de
algún modo también mágico, se complementa con el tecleado del
ordenador…, tan solo tengo que extender mis dedos sobre las letras
y éstas forman palabras que, a su vez, forman frases y párrafos.
Mis ojos pasean sobre la
pantalla y descubren como una tarde aparentemente perdida se
convierte en el comienzo de un viaje por el mundo de mis
pensamientos…, tan solo tengo que dejar ir la mente sin interrumpir
su deambular divagante, pero sin impedirla descansar en los recodos
del camino.
Tal vez nada de lo
escrito tenga sentido pero quedará ahí por mucho tiempo, señal
inequívoca de que existió un momento de tranquilidad, incluso tal
vez de hastío, del que no me sentí avergonzada por perder el tiempo
en un mundo acelerado…, tan solo tenga uno de estos momentos cada
muchos momentos, pero cada uno de ellos vale todo el oro del mundo.
Suena el teléfono, la
tarde empieza a tomar realidad y yo debo ir despertando poco a poco
de este sueño…, tan solo el sonido de las teclas perdura de mi
anterior escenario. Hasta el viento parece sentir el fin de este
momento y deja de mover las hojas al otro lado de la ventana.
Sin embargo, a pesar de
la brevedad de esta vivencia, gracias a estas palabras quedará un
recuerdo, un saquito cerrado lleno de pensamientos relajados que
releeré una y otra vez cuando el estrés de la vida actual amenace
con superarme.
Susana
(2.008)
sábado, 26 de enero de 2013
Decisiones
Pensando en mi próximo cumpleaños me detengo en toda esas metas que una se propone al lanzarse a la vida, sí, esa famosa lista de "cosas que hacer antes de cumplir los treinta"...
Lo cierto es que no he cumplido la gran mayoría pero, también es cierto que, aquellas que dejé apartadas fue por decisión propia en los cruces de camino en los que debes elegir hacia donde dirigir tus pasos.
Alguien debiera avisarte a la hora de anotar tus metas de que no estarás sentada comodamente frente a un papel en blanco cuando debas elegir, que estarás en otro lugar, momento y situación y que tus decisiones no sólo te afectarán a tí, sino, también, a aquellos con los que quieras compartir esa elección.
Voy a cumplir cuarenta y seis años y mi vida difiere mucho de cómo me la imaginé a los quince pero, en honor a la verdad, debo decir que si volviera atrás recorrería otra vez el mismo camino y elegiría la misma dirección; tal vez acertara o tal vez me haya equivocado pero debo reconocer que si existe la completa felicidad, yo la he alcanzado en la mayoría de los momentos de mi vida y, si bien existen altibajos en esa felicidad, sirven para dar gracias por los buenos momentos que se reducen a tres sencillos pilares: amor, familia y salud.
Lo cierto es que no he cumplido la gran mayoría pero, también es cierto que, aquellas que dejé apartadas fue por decisión propia en los cruces de camino en los que debes elegir hacia donde dirigir tus pasos.
Alguien debiera avisarte a la hora de anotar tus metas de que no estarás sentada comodamente frente a un papel en blanco cuando debas elegir, que estarás en otro lugar, momento y situación y que tus decisiones no sólo te afectarán a tí, sino, también, a aquellos con los que quieras compartir esa elección.
Voy a cumplir cuarenta y seis años y mi vida difiere mucho de cómo me la imaginé a los quince pero, en honor a la verdad, debo decir que si volviera atrás recorrería otra vez el mismo camino y elegiría la misma dirección; tal vez acertara o tal vez me haya equivocado pero debo reconocer que si existe la completa felicidad, yo la he alcanzado en la mayoría de los momentos de mi vida y, si bien existen altibajos en esa felicidad, sirven para dar gracias por los buenos momentos que se reducen a tres sencillos pilares: amor, familia y salud.
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