viernes, 19 de agosto de 2022

Introducción a nuevo relato

 Tic, tac, tic, tac, tic, tac... 

El sonido del reloj se abría paso hasta sus oídos a pesar de la mucha más cercana algarabía del partido televisado; ni siquiera las voces de los comentaristas, entrenadas para captar la atención del espectador más distraido, impedían que oyese el ritmo monótono y contínuo del reloj de la chimenea.

Era uno de esos días en los que la mente ha divagado tanto y por tantos paisajes mentales que involuntariamente necesita buscar un punto de referencia para anclarse de nuevo a la realidad. 

La noche se antojaba tranquila y de algún modo ya conocida pero aunque durante el día su naturaleza una y otra vez intentaba volar fuera y explorar tantas vidas distintas que sería imposible encauzarlas en una sola, según el sol se difuminaba poco a poco su mente buscaba el refugio de la cotidianidad y la costumbre adquirida.

Y sin embargo aquella noche no sería una noche más, algo en su interior le impedía hundir sus pensamientos en la asombrosa comodidad de la postura imposible con la que hacía suyo uno de los sofás familiares...


Susana Lagares






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