Suena un ladrido a lo lejos, una silla que se retira en el piso de arriba y sonidos dificiles de identificar al otro lado de la pared.
Es una tarde tranquila, de esas tardes que pasas haciendo de todo y nada a la vez. Las horas pasan y te das cuenta de que realmente, no has hecho nada...
Y, sin embargo, te sientes satisfecha.
Podría parecer que eres un poco irresponsable pero incluso esa irresponsabilidad es un ejercicio responsable de cordura...
No hay comentarios:
Publicar un comentario